La vida por un centavo | Cataluña



Todavía quedan algunos quioscos que acuden a diario y dedican la atención de clientes a los que les gusta recibir las noticias en papel, porque están convencidos de que las han impreso, necesariamente siempre que sean veraces, halladas y todo en asuntos tan difíciles de considerar. . y clasificar con la separación de Piqué y Shakira. Algunos redactores se han planteado importantes interrogantes sobre quién podría relacionarse con el acuerdo de separación de la pareja, y más en un momento en que los diarios abrazan secciones tan genéricas como Vida in Arts, Tendències, Estil o Gent. «Sí, ella quería posar en primera plana», respondió el quiosco con tanta tranquilidad que últimamente buscaría el periódico en Barcelona.

Hay días que tengo que cambiar de quiosco por algún evento que termina siendo un punto predecible porque el dueño varía cada dos o tres de proveedor y en la mayoría están más acostumbrados a servir café e infusiones a los jóvenes. que va y viene de una persona a otra en bicicleta que quiere atender a un público anónimo que buscará un periódico que no reserve té, res d’estrany de totes maneres en un Kiosco Café. Uno de los últimos compradores que debería saber viene con el idioma extranjero, coge un periódico, coge la tarjeta y le da la sorpresa a la persona que va a contactar con el vendedor: «Cobra’m, que tenía la casita mal aparcada y sin sorpresas». ¡completo!». Ni los soles pretenderán perderse, y desaparecerá en dirección a la calle Balmes.

Ese día entenderé cómo funcionaba el negocio, y por fin recargaré de paciencia, en un día en el que estaba esperando la siguiente ronda, que hizo que el quiosco dejara un monólogo mientras preparaba un té: «No sé explicarme». con hola gente que sigue comprando el periódico; el líder cervellen”. No lo aguanto, y voy a buscar otro quiosco con un agente cliente y recoger los ejemplares encargados por una empresa de Gràcia. Los quioscos de café se ponen de acuerdo con los compradores habituales para llevar los periódicos sense dir gaire res al vendedor, que suele convertirse en barman barcelonés.

Tampoco me será fácil debutar en el nuevo quiosco -que ocultaré tras confirmar que en la segunda oferta no vendrán los matones- porque una señora intentará pagar las dos extracciones diarias con ambas divisas y no parará. para pagar céntimos encontraremos que sumaremos 3,20 euros. «Life’s aniria millor si valoréssim els centims», se disculpará por la mejor sorpresa, y es que un servidor duu un monedero ovalado de goma -silicona- que me regalará mi estimado amic Oriol Puigdemont. No estaremos de acuerdo, venimos de la gente y llenamos de agricultores con nosotros, después de admitir que mis decepciones han sido inconsistentes ya que puedo servir la tarjeta de crédito a cualquiera que compre, también para la T-Casual: 11.35 øre.

La supervivencia de la mula se ha convertido en una cuestión de oído, y lo es especialmente la fundida de los ganaderos, que han visto tanto las manifestaciones del precio de la leche de vaca como de los presos, protagonistas de la película. Alcarrás. Quince céntimos es la importación que une a la pareja y llena la seva vindicació abans d’haver d’abandon la seva terra por la amenaza de la grúa que trabaja a través de las placas solares del Segrià. Hola, hay agricultores que también están luchando contra los molinos de viento que van a Lleida y Tarragona. El equilibrio es tan difícil como estéril, resulta para combatir ambas dolencias con las que se visualiza Alcarràs.

La película en una sembla magnifica porque explica con realismo la vida de una familia de pagés: els avis, que regenta la propiedad con un contrato verbal que siempre depende de la voluntad de los amos, como si le dieran una admisión por la gracia de Dios. – “sort en vàrem tenir aleshores dels senyors ”, s’excusen els masovers–; las parejas, para quienes las reglas del juego cambian día tras día y la resistencia del tormento es un drama emocional y físico que a veces suena a xantatge, porque duelen y duelen -sí pero no- con sus descendientes; y llena mateixos, que conocen el último punto de la historia, a obedientes vegades en d’omtres indomables, només compresos por la Dolors.

Les mares de pagès se deriva de empastes, de marits, de pájaros y también de germanos y cunyats, aletas y todos los que salen; bola de madera, ayuda y calla; y los siete buffets suenan como musica celestial Alcarrás. La película de Carla Simón se ve y se siente porque el lenguaje es preciso -imposible de superar la expresión «la sinvergüenza de Dios». hola quien se queja de que potser es masa lento, como si la vida en el campo es rapida y te haces d’anar compassada al ritmo del consumidor depredador, esos que tienen menos pressecs para generar diciembre sensato tener en cuenta las temporadas del temps, igualmente complacidos con los frutos de Lleida y Turquía.

Los productos de proximidad requieren muchas horas, así como las llegadas diarias a los quioscos. No creo que sea más reparador que buscar el periódico y tratar con los agricultores que se niegan, tanto subvencionados como sin sentido, porque es difícil que el gra llegue a tiempo, así que a propósito y ahora con tanta frecuencia -insiste- a el diario, también al Lluçanès. En Gairebé ya no quedan cajeros automáticos en muchas ciudades, la mayoría de sus bancos han sido suprimidos y la tarjeta no es garantía de compra, por lo que te cobran la bolsa si pagas compta, centavo por centavo, como aquella señora del quiosco en barcelona.

Tot yo sí tampoco que no es una solución o so sols a termini cortitos, compartir céntimos, y más los que no vienen con el euro, pero que vale per si sols –res d’arrodonir–, m’ha servit per saber cuanto vale el dia, cuanto pagan el litro de leche de vaca, el precio que exigen sus préssecs els payeses d’Alcarràs y tambien descubren que si algun policia ayuda al que exige almoina y maquillan mala cara si pagas tanto unos céntimos como no en euros.

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