‘Rambo de Requena’ ha sido condenado a 27 años por intentar matar a dos guardias civiles cuando le perseguían por la provincia de Teruel


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El TSJ de Aragón señala que Pedro Lozano disparó con «clara intención de matar» y utilizó un arma modificada para «aumentar la capacidad de daño»

Guardias civiles bajo b
Guardias civiles durante la búsqueda del refugiado, en mayo de 2020.GUARDIA CIVIL

los Tribunal Supremo de Aragón (TSJA) ha ratificado la sanción impuesta Pedro Lozanoconocido como rambo de requenapor lo que fue condenado Audiencia Provincial de Teruel a 27 años y tres meses de prisión por sendos delitos de tentativa de homicidio contra dos agentes de Guardia Civil.

la sentencia a Sala Penal del TSJA, conocido este lunes, rechaza el recurso de Lozano y da por probado que disparó contra los agentes durante su volar por la provincia de Teruel, con una clara intención de matar y utilizando un arma modificada para aumentar su capacidad de daño. Del mismo modo, rechaza la apelación de la acusación, señalando que las circunstancias que los agentes intentaron identificarle «inhabilitan» el consentimiento a traición.

También que el hecho de utilizar munición modificada implica una nocividad en el espíritu de matar, pero no en el de crueldad, y produce mayor dolor a un agente de la Guardia Civil.

Jorge Piedrafitael abogado de los dos guardias civiles que fueron baleados, acepta el veredicto, pero ha señalado que mantiene una calificación de pena inferior para hechos que fueron muy graves y que «pudieron costar la vida a dos guardias civiles ejemplares que arriesgaron su vidas para garantizar la seguridad del ciudadano”. La representación legal de los agentes pidió una condena por homicidio.

Un agente caminó siete veces por el quirófano

Sentencia de la Audiencia Provincial de Teruel rambo de requena a un total de 27 años de prisión por dos delitos de tentativa de homicidio contra dos agentes de la Guardia Civil. En el veredicto, el tribunal lo condenó a 11 años de prisión por el delito de tentativa de homicidio contra uno de los agentes que debía identificarlo. Se lesionó gravemente el brazo al dispararle con una escopeta recortada cargada con perdigones. La Guardia Civil pasó siete veces por el quirófano en 44 días.

El juzgado indicó que también intentó matar al otro agente que iba en el patrullero, aunque no lo hirió, por lo que añadió nueve años de prisión. Además, fue condenado a nueve meses de prisión por tenencia ilícita de armas; cuatro años y medio por el delito de robo con fuerza en una vivienda; un año de prisión por conducción negligente y otros nueve meses de prisión por el delito de coacciones.

Asimismo, Pedro Lozano deberá pagar una multa de 2.160 euros por el delito de hurto continuado y una indemnización de más de 236.000 euros. La mayor parte de esta cantidad, 235.233,96 euros, al agente lesionado, que tuvo que ser intervenido varias veces para recuperar la movilidad de su brazo, reventado por los disparos.

Una escapada por el bosque

La presencia en la provincia Pedro Lozano, de 30 años, fue descubierta luego de cometer varios delitos violentos en Comunidad Valenciana y estrella en uno a largo plazo a través de áreas boscosas y campos.

El 8 de junio de 2020 robó un fusil y un coche en la ciudad de Teruel Castelardonde se había estado escondiendo en una casa deshabitada.

Luego se trasladó en el vehículo robado a Muniesa, donde fue acorralado en un callejón desde el que se enfrentó a los dos miembros de la Guardia Civil que le perseguían e intentaban identificarle. Uno de los agentes resultó gravemente herido en el brazo y el estómago.

Tras el tiroteo, huyó a pie por las calles de Muniesa y robó otro vehículo que estaba aparcado, sin llave y con las llaves puestas. Continuar el vuelo hasta Andorradonde, debido a la velocidad que tenía, chocó contra una pared.

Se apeó del vehículo y prosiguió su huida a pie por las calles de esa ciudad turolense, armado todavía con la escopeta calibre 12 con la que había disparado a los agentes y que había sustraído tres años antes en Valencia.

En el vuelo entró por la puerta trasera de un vehículo cuyo conductor iba al volante, y le pidió que lo sacara del municipio a cambio de no hacerle daño. El conductor lo llevó a una zona de huertas fuera del casco urbano andorrano, donde el delincuente se apeó del vehículo para continuar su fuga a pie. Poco después fue interceptado por el nutrido despliegue de la Guardia Civil, aunque se negó a rendirse y apuntó con una escopeta a los agentes.

Finalmente, pudo ser detenido después de que un agente le disparara y resultara herido, por lo que tuvo que ser trasladado en helicóptero a un hospital de Zaragoza. Desde entonces rambo de requena Se encontraba en prisión provisional a la espera del juicio celebrado los días 22 y 23 de marzo en el juzgado de Teruel.

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